Anthropic activó el marcado de contenido generado por Claude a partir del 2 de agosto de 2026, cuando entró en vigor el Código de Transparencia de la Ley de IA europea. Cada modelo de Claude lanzado después de esa fecha incrusta una marca de agua estadística invisible en el texto que genera, en la API, en Claude, en Claude Code, en Claude Cowork y en Claude Tag. La marca viaja con el texto cuando se copia y pega, y puede sobrevivir a ediciones ligeras.
El movimiento no es aislado. Google, Meta, Microsoft y OpenAI se han comprometido con el mismo código europeo, y plataformas como Suno o Substack ya anunciaron sistemas equivalentes. El patrón es claro: la trazabilidad del contenido generado por IA deja de ser una opción de producto y pasa a ser un requisito legal aplicado por defecto, en todo el mundo y no solo en la Unión Europea.
Para Marta, esto cambia una pregunta que hasta ahora resolvía con criterio propio: qué contenido generado por IA necesita aviso explícito para el cliente o el regulador. Con el marcado automático, la responsabilidad legal ya no depende de que alguien en el equipo se acuerde de declararlo. El riesgo se traslada de "olvidamos avisar" a "no sabemos qué está marcado ni cómo se comprueba".
Ahí está el punto flojo del anuncio: Anthropic no ha explicado cuánta edición humana borra la marca, ni si es detectable por el propio usuario de Claude. Una empresa que use Claude para redactar contenido de cliente y luego lo edite sustancialmente no tiene forma de saber si el texto final sigue marcado como generado por IA o no.
La aplicación práctica esta semana es de auditoría, no de configuración: nadie tiene que activar nada, porque el marcado ya corre por defecto. Lo que sí cambia es la conversación con el equipo legal o con el cliente cuando se entrega contenido generado con Claude, sobre todo en sectores donde declarar el uso de IA es sensible, como salud, finanzas o comunicación institucional.
Qué hacer ahora: revisar con el equipo legal qué tipo de contenido generado con Claude se entrega a terceros sin pasar por edición humana sustancial, y documentar internamente qué herramientas de IA usa cada departamento y con qué grado de revisión. El marcado no sustituye esa política interna, la hace más urgente.