Anthropic activó el 19 de agosto la función que permite a Claude enviar, responder y reenviar correos de Gmail en nombre del usuario dentro del conector de Google Workspace. Hasta ahora Claude solo leía, resumía hilos y sugería respuestas; ahora ejecuta el envío real, sin que nadie copie y pegue el texto en el cliente de correo. La función llega junto a los conectores de Gmail, Calendar y Drive, exclusiva para cuentas de pago.
Para Carla esto ataca una tarea que hoy recae en una sola persona del equipo: responder correspondencia repetitiva de clientes o proveedores. Para Marta el dato relevante es otro: por defecto Claude pide aprobación antes de cada envío, pero los administradores de cuentas Team y Enterprise pueden desactivar ese paso para todo el equipo. Ahí se decide si la automatización ahorra tiempo o abre un frente de riesgo.
Un equipo de atención al cliente puede programar que Claude conteste consultas de seguimiento de pedido o confirme citas directamente en Gmail, liberando a la persona que hoy hace ese trabajo manual para tareas de mayor criterio. La activación se hace con una instrucción en lenguaje natural o una tarea programada, sin código ni integración adicional.
Antes de activar el envío sin aprobación, Marta debería revisar si su proveedor de ciberseguridad ya cubre vulnerabilidades conocidas en este tipo de conectores, que podrían exponer datos si un correo automatizado sale con información sensible. Empezar con la aprobación manual activada las primeras semanas, y medir cuántos envíos se habrían corregido antes de salir, es el filtro más barato para decidir si merece la pena desactivarla.