La danesa Velatir cerró el 20 de agosto una ronda seed de 5 millones de euros para vender a empresas europeas una capa de control sobre el uso de IA que sus propios empleados ya hacen sin supervisión. Lideran la ronda Spintop Ventures y Ugly Duckling Ventures, con Norrsken Evolve y el fondo público danés EIFO entre los inversores.
El problema que ataca no es hipotético: según su fundador, una empresa media ya tiene conectados a la IA más de 100 servicios distintos, casi siempre sin que nadie lo haya autorizado ni lo esté vigilando. Es la llamada IA en la sombra, la versión 2026 del software no autorizado que los departamentos de TI llevan años intentando controlar.
Velatir no es un caso aislado. La ronda llega mientras el Reglamento europeo de IA exige desde el 2 de agosto trazabilidad y control de riesgo, y coincide con una oleada de herramientas de gobernanza de proveedores más grandes que apuntan a la misma necesidad: saber qué agente de IA toca qué dato, y poder pararlo si hace falta.
Para Marta esto convierte una intuición en una cifra que puede llevar a dirección: si en una empresa media europea puede haber más de 100 puntos de contacto entre empleados e IA sin registrar, la pregunta ya no es si existe IA en la sombra en su organización, sino cuánta y con qué acceso a datos.
Lo que Velatir no resuelve por sí sola es la parte humana: una capa de control detecta y bloquea, pero no sustituye la política interna de qué herramientas están permitidas ni la formación del equipo para no buscar atajos fuera de ese perímetro.
En los próximos 30 a 90 días conviene vigilar si aparecen más rondas o anuncios de este tipo de capa de control, señal de que el mercado ya trata la gobernanza de IA como una categoría de producto propia, y revisar internamente, aunque sea con una lista manual, qué herramientas de IA usa cada equipo hoy sin pasar por TI.