Anaconda anunció el 4 de agosto la compra de Enkrypt AI, una plataforma de seguridad para agentes de IA. El dato que justifica la operación importa más que la compra: en los dos meses previos, Enkrypt escaneó 268.000 herramientas en 25.000 servidores MCP —los conectores que permiten a un agente de IA tocar tus sistemas— y encontró 143.000 vulnerabilidades de seguridad en agentes IA. El 73% de esos servidores tenía al menos un fallo.

Para Marta, que necesita anticiparse a riesgos antes de que los detecte un cliente o un auditor, el dato cambia la pregunta de fondo: no es si tu proveedor de IA es de confianza, es si cada conector MCP que instalaste sin pensarlo dos veces también lo es. Cada servidor MCP conectado es, según Anaconda, un vector de ataque potencial que nadie revisa por defecto.

Lo que Anaconda añade a su plataforma con esta compra: revisión de seguridad antes de desplegar un agente, barreras en tiempo real contra fugas de datos y automatización del cumplimiento del marco NIST y del Reglamento europeo de IA, vigente desde el 2 de agosto. El anuncio no detalla qué tipos de vulnerabilidad son más comunes ni si el hallazgo aplica igual a implementaciones pequeñas que a las de gran escala.

Qué hacer ahora: si tu empresa conecta agentes de IA a herramientas internas mediante MCP —cada vez más frecuente con Claude, ChatGPT o Gemini—, pide a quien lo montó un listado de qué servidores están conectados y quién los revisó. Si la respuesta es nadie, ese es el vector de ataque del que habla Anaconda.