OpenAI presentó el 29 de septiembre Dots, un agente de IA que funciona de forma continua: no hace falta activarlo para cada tarea. Corre en su propia infraestructura en la nube, se conecta a las herramientas de la empresa y sigue trabajando en segundo plano, avisando solo cuando necesita una decisión humana. Está disponible desde ChatGPT en los planes Pro y Business Premium, con acceso también desde Slack y Teams.

Para Diego, que dirige una empresa de servicios sin equipo de marketing ni soporte dedicado, esto cambia el tipo de tareas que puede delegar sin contratar a nadie: monitorizar feedback de clientes, investigar un resultado inesperado, corregir algo detectado fuera de horario. El agente mantiene el contexto entre sesiones, algo que un asistente activado manualmente no hace, y solo interrumpe cuando la decisión exige criterio humano.

Un ejemplo directo: asignar a un Dot la revisión diaria de reseñas y tickets de soporte, que resuma patrones y proponga respuestas, sin que nadie tenga que abrir la herramienta y pedírselo cada vez. OpenAI plantea incluso equipos de Dots trabajando en paralelo sobre distintas partes de un mismo proceso, algo más cercano a delegar en una persona que a usar un asistente puntual.

Antes de asignarle tareas reales, conviene confirmar dos cosas que el anuncio no aclara del todo: si el plan de tu empresa está entre los mercados habilitados -España no aparece confirmada en el lanzamiento inicial- y qué permisos exactos tiene el Dot sobre cada herramienta conectada. Empieza con una tarea de bajo riesgo y revisión diaria, no con algo que toque datos de clientes sin supervisión.