Gartner elevó el 16 de septiembre su previsión de gasto mundial en IA para 2026: crecerá un 49,5% respecto al año anterior, hasta 2,7 billones de dólares. La consultora también subió su previsión de crecimiento para los modelos de IA generativa, del 110% al 117%, y para las plataformas de desarrollo de aplicaciones con IA, del 28% al 39%.
El dato interesante no es el tamaño del gasto, es hacia dónde va. Según Gartner, la IA generativa como categoría independiente ya está en lo que llaman el valle de la desilusión: las empresas dejaron de priorizar la compra de plataformas de IA nuevas y usan, en su lugar, las funciones de IA agéntica que sus proveedores habituales de software, CRM, ERP, suite ofimática, ya han incorporado.
Esto encaja con lo que ya venían haciendo Salesforce, HubSpot o Zoom: meter IA dentro del producto que la empresa ya paga, en vez de vender una herramienta aparte. Gartner confirma con datos que esa es la vía que está ganando presupuesto este año.
Para Diego, esto es una buena noticia con matiz: probablemente no necesita comprar una plataforma de IA nueva este trimestre. Antes de evaluar un proveedor distinto, merece la pena revisar qué funciones de IA ya vienen activadas, o disponibles sin coste extra, en las herramientas que el equipo ya usa cada día.
El riesgo, que Gartner no aborda en su nota de prensa, es que no toda función marcada como IA dentro de un producto existente aporta valor real. Algunas son automatizaciones simples con una etiqueta de marketing encima. Diferenciar una de otra exige probarla con un caso concreto del negocio, no fiarse del nombre de la función.
En los próximos 30 a 90 días, vigila si tu proveedor de CRM, ERP o comunicación interna anuncia una función de IA agéntica incluida en tu plan actual. Si la anuncia, pruébala antes de mirar hacia fuera. Si no lo hace, esa ausencia también es información sobre el proveedor.