La clasificacion de documentos confidenciales es el problema que resolvio Nomura Research Institute, consultora y proveedora de servicios TI japonesa que llevaba desde 2017 gestionando contenido en Box. El problema no era almacenar documentos: era clasificarlos. Cada archivo confidencial de cliente dependia de que una persona le asignara la etiqueta correcta, y el trabajo manual traia inconsistencias y omisiones.
La solucion que documenta Box: Shield Pro, que clasifica automaticamente los documentos en cuatro niveles (alto secreto, confidencial, uso interno, publico) con revision humana antes de aplicar la etiqueta, mas integracion con Splunk para detectar descargas anomalas que antes se vigilaban a mano.
Para Marta el interes no esta en el producto, esta en el proceso que sustituye: pasar de un criterio de clasificacion que dependia de la memoria y el criterio de cada empleado a una regla documentada, aplicada por IA y auditable. En Japon esa documentacion es ademas requisito legal para que un documento cuente como secreto comercial.
La limitacion que Box no destaca: no publica ninguna cifra de reduccion de incidentes ni de tiempo ahorrado, solo describe el cambio de proceso. Y el marco legal de referencia es japones, no el RGPD ni la normativa espanola de secretos empresariales, asi que el paralelismo hay que verificarlo antes de citarlo como precedente directo.
Que hacer ahora: si tu consultora o despacho maneja documentacion sensible de clientes, audita primero cuantas etiquetas de confidencialidad dependen hoy de que alguien se acuerde de aplicarlas. Esa es la brecha que este caso cierra, con o sin Box de por medio.