Un análisis de Forbes publicado el 28 de julio retoma un dato incómodo sobre la inversión en ia: el 95% del dinero que las empresas destinan a IA generativa, según el proyecto NANDA del MIT, no se traduce en ningún cambio medible en su cuenta de resultados. No es que la tecnología no funcione, es que casi nadie está midiendo si funciona más allá de contar cuántos empleados la usan.
Para Carla, que necesita justificar cada euro de inversión en IA ante dirección, el dato cambia la pregunta que debería estar haciendo. No sirve reportar que el 80% del equipo ya usa la herramienta; eso mide adopción, no impacto. La pregunta que importa es si esa adopción ha movido una cifra concreta, horas ahorradas, coste reducido, ingresos generados, y si alguien en la empresa lo está rastreando.
El análisis señala que las empresas que sí ven retorno no son las que más gastan, sino las que toman mejores decisiones sobre dónde aplicar la IA y cómo medirlo. Es una noticia relativamente buena para una pyme con presupuesto limitado: el problema no es el tamaño de la inversión, es el criterio para elegir en qué proceso aplicarla y qué métrica usar para saber si funcionó.
Lo que el análisis no aporta, al menos en lo que hemos podido confirmar de la fuente original, es un desglose por tamaño de empresa o por región. El dato del 95% viene de un estudio con foco mayoritariamente estadounidense; no hay garantía de que el patrón se repita igual en una pyme española con un equipo de datos mucho más pequeño o inexistente.
Antes de pedir presupuesto para la próxima herramienta de IA, define de antemano qué cifra de negocio debería moverse si funciona, y en qué plazo la vas a revisar. Si no puedes nombrar esa cifra hoy, es la señal de que todavía no estás midiendo lo que importa, solo lo que es fácil de contar.
Una forma simple de aplicarlo esta semana: coge la herramienta de IA que ya uses en el proceso más caro de tu operación y pregúntale a quien la gestiona qué número concreto ha cambiado desde que se implementó. Si la respuesta es que la gente está contenta o que se usa mucho, ahí tienes el primer punto que corregir antes de aprobar el siguiente gasto.