Un cambio en un pedido que ya está en producción es una de las situaciones más costosas y caóticas en una industrial. El cliente lo pide como si fuera fácil, pero el impacto en materiales, cola de producción y plazo puede ser significativo. Este proceso obliga a cuantificar ese impacto antes de aceptar el cambio, coordina la comunicación con todos los afectados (producción, compras, comercial) y registra la modificación de forma trazable.
Cómo funciona
1 / 3
Screenshot · Paso 1
Se recibe la solicitud de cambio
El comercial introduce la modificación solicitada en el sistema con los detalles del cambio.
Lo que cambia con Immoralia
Preguntas frecuentes
El cálculo se configura a medida con las reglas de coste de la empresa: coste de los materiales adicionales o reemplazados, coste del tiempo de producción extra por tipo de operación, coste de la parada o reprogramación. Durante la implementación se mapean las reglas de cálculo con el equipo técnico y financiero para que el resultado sea suficientemente preciso para la toma de decisiones.
El proceso no bloquea el cambio, facilita la negociación informada. Si el cliente acepta el sobrecoste y la ampliación de plazo, el comercial aprueba el cambio con esa información registrada y el sistema notifica a producción y compras con los datos actualizados. El registro de la aceptación del coste extra por parte del cliente queda documentado para la posterior facturación.
El ahorro de tiempo directo no es el principal beneficio. El valor está en la reducción de costes ocultos (cambios no facturados), la eliminación de conflictos por expectativas no gestionadas y la reducción de errores en producción por cambios comunicados de forma informal. Una empresa que gestiona 20 cambios de pedido al mes puede recuperar una cantidad significativa en costes no repercutidos.
El coste de implementación es moderado dentro del catálogo industrial. La complejidad principal está en la definición de las reglas de cálculo de impacto, que requiere trabajo conjunto con el equipo técnico y financiero de la empresa. Immoralia estima el coste en la sesión de diagnóstico previa, donde se evalúa la variedad de tipos de cambio habituales en cada empresa.