En hostelería, quedarse sin un ingrediente clave durante el servicio es uno de los errores más evitables y más frecuentes. El stock se gestiona de memoria, los pedidos los hace quien se acuerda y nadie sabe cuánto queda de cada producto hasta que ya no queda. Este proceso registra el inventario en tiempo real: descuenta el consumo diario a partir de los datos de ventas del TPV, compara con los niveles mínimos configurados por producto y lanza una alerta automática al responsable cuando hay que pedir. También puede generar el pedido al proveedor habitual directamente. Resultado: cero roturas de stock, menos mermas por sobrecompra y visibilidad total sobre el coste de materia prima.
Cómo funciona
Screenshot · Paso 1
Registra el inventario inicial
Se registran todos los productos con su stock actual y el nivel mínimo que activa la alerta de reposición.
Lo que cambia con Immoralia
B4 · Operativa diaria y visibilidad
Procesos relacionados
Reporte diario por restaurante
Cada mañana, un parte único con cubiertos, ocupación, ticket medio, reseñas nuevas y no-shows del día anterior.
Registro automático de gastos
Cada ticket o factura de gasto se captura, clasifica y archiva sin que nadie pegue papeles ni teclee importes.