Sustituye el caos del correo electrónico por un canal de subida directo y estructurado. El cliente dispone de una carpeta compartida o un formulario de carga donde arrastra los documentos. Al hacerlo, el gestor recibe una notificación automática y el archivo se renombra y clasifica en la carpeta de 'Pendientes de revisar' de ese cliente específico.
Cómo funciona
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Screenshot · Paso 1
Carga simple
Sin registros farragosos, el cliente sube el documento a su zona privada.
Lo que cambia con Immoralia
Preguntas frecuentes
El cliente dispone de una carpeta compartida o formulario de carga donde sube sus documentos directamente, sin enviarlos por email. Al subir un archivo, el gestor recibe una notificación automática, el documento se renombra y archiva automáticamente en la carpeta de pendientes del cliente. El acceso es seguro y el historial de versiones garantiza que nada se pierde ni se sobreescribe.
El email mezcla conversaciones con adjuntos, no tiene control de versiones, no garantiza que el documento llegó a la persona correcta y no permite saber si el cliente llegó a enviarlo. Un canal estructurado centraliza toda la documentación en una única ubicación, notifica al gestor en el momento de la recepción y crea un registro trazable de todo lo enviado por cada cliente.
El proceso de Immoralia es compatible con las principales plataformas de almacenamiento en la nube: Google Drive, Microsoft OneDrive, Dropbox y SharePoint. La elección depende de qué herramienta ya utilice la gestoría. El objetivo es no introducir una herramienta nueva, sino estructurar correctamente la que ya está en uso y automatizar las notificaciones y clasificación.
No. El cliente recibe un enlace de acceso único a su carpeta compartida, que puede usar desde cualquier navegador web sin instalar ninguna aplicación. Si la gestoría utiliza Google Drive o OneDrive, el cliente puede acceder con su cuenta existente de Google o Microsoft. La experiencia de subida es tan simple como arrastrar un archivo a la carpeta.