Mark Zuckerberg dijo a su plantilla que el desarrollo de agentes de IA no ha acelerado como esperaban los directivos de Meta, y admitió que los despidos de esta primavera no fueron tan limpios como deberían haber sido.
La compañía cesó a 8.000 empleados y reasignó a otros 7.000 a grupos de IA, entre ellos una unidad llamada Agent Transformation, con la promesa de resultados visibles en tres o seis meses. Ese plazo ya pasó y, según reportes internos, la unidad sigue siendo un problema para los propios ingenieros asignados.
Meta tiene previsto gastar 145.000 millones de dólares en infraestructura de IA este año y aún no ve los resultados que prometió a su plantilla. Si la reestructuración interna de una de las empresas con más recursos del sector no cierra su propio plazo, cualquier plan de adopción de agentes en una empresa mediana debería presupuestar más tiempo del que promete un proveedor.
La lectura práctica no es abandonar los agentes, es separar el piloto del despliegue. Antes de dedicar a alguien de tu equipo a trabajar con IA a tiempo completo, como hizo Meta con 7.000 personas, define qué proceso concreto va a automatizar ese agente y qué métrica de negocio confirma que funciona en ocho semanas, no en tres.
Si ya tienes un proyecto de agentes en marcha, fija una fecha de revisión a 90 días con una métrica de negocio, no de adopción, y decide antes de esa fecha si continúa, se ajusta o se para.
