Figma añadió un editor llamado Figma Specs para documentar las reglas de una marca en un único lugar, y conectó sus agentes de IA a ese documento junto con las librerías de diseño y de código ya existentes. El objetivo: que el agente deje de inventar estilos y siga la guía real de la empresa.
Para Diego, el dato que importa es este: según Figma, hoy se genera 17 veces más código que antes, pero el número de lanzamientos reales solo ha crecido 1,3 veces. La IA produce mucho y publica poco, porque gran parte de ese código nunca pasa el filtro de calidad o de marca.
La aplicación práctica para un estudio o agencia pequeña: centralizar la guía de marca y el sistema de diseño en un documento que el agente consulte antes de generar cualquier pantalla, en lugar de corregir después cada inconsistencia a mano. Las nuevas capas de código, en beta abierta, permiten pasar de diseño a prototipo funcional sin pasar por otro programa.
Lo que el anuncio no dice es qué pasa cuando la guía de marca está desactualizada o mal escrita: el agente seguirá una regla equivocada con la misma seguridad que seguiría una buena, y el error será más caro de detectar porque parece intencionado. Antes de activarlo, alguien tiene que auditar y poner al día ese documento base.