BBVA presentó el 8 de octubre The Frame, un estándar interno para construir, desplegar y gobernar agentes de IA en todo el grupo. La idea de fondo: dejar de crear cada agente desde cero y compartir una base tecnológica común, con procesos, roles definidos y control integrado desde el diseño, no añadido después.
Importa porque BBVA declara resultados concretos, no solo intención: alrededor de 28% más de productividad en su ingeniería de software, cerca de 80% menos tiempo para registrar una reclamación en los primeros casos de uso, y un 75% de empleados que ya usa IA de forma recurrente, con un ahorro medio declarado de 2,4 horas semanales en tareas repetitivas.
El caso de uso concreto es un agente de voz que ya resuelve cerca del 90% de interacciones en pilotos de Perú y México, y asistentes que filtran más de la mitad de las conversaciones de gestores en España. Ninguna cifra está verificada de forma independiente, son datos que el propio banco declara.
Para Carla o Marta, el principio aplicable no es la tecnología de BBVA, es la secuencia: antes de multiplicar agentes de IA sueltos por departamento, definir una vez cómo se aprueban, auditan y retiran, y reutilizar esa base en cada proyecto nuevo. Lo que BBVA puede permitirse con 4.000 especialistas de datos, una empresa mediana lo resuelve con un proceso documentado una sola vez.
Qué hacer ahora: antes del próximo agente de IA que active tu empresa, escribe en una página quién lo aprueba, quién lo audita y cómo se desconecta si falla. Ese documento es tu propio Frame, sin necesitar el presupuesto de un banco.