McDonald's usa una IA que fija precios distintos de la Big Mac según el restaurante, operada por la consultora Tiger Analytics a partir de las transacciones diarias de casi 14.000 locales, la sensibilidad al precio de cada zona y los precios de Wendy's y Burger King cercanos. Según Reuters, citado por Xataka, el mismo Big Mac puede costar 5,69 dólares en un restaurante de Fresno y 6,89 dólares a tres kilómetros, un 21% más.
Para Diego o Carla con varios puntos de venta, el caso prueba que la IA de pricing funciona técnicamente, pero no resuelve sola el problema de percepción: la empresa envía recomendaciones a franquiciados al menos tres veces al año, y algunos dicen sentir presión para seguirlas aunque McDonald's insiste en que son orientativas, no obligatorias.
El artículo también cita un riesgo legal que el anuncio no menciona: un estudio sobre gasolineras alemanas con software de precios en duopolio encontró márgenes un 28% más altos, y el Departamento de Justicia de EEUU ya llegó a un acuerdo con RealPage por precios algorítmicos de alquileres. Cualquier empresa con varios puntos de venta que automatice precios por zona hereda ese mismo riesgo de coordinación tácita, aunque no sea intencionada.
Si tu negocio tiene varias sedes o franquicias y valora un sistema de precios con IA, separa desde el diseño la recomendación algorítmica de la decisión final del punto de venta, documenta el criterio con el que se generan las recomendaciones, y revisa con tu asesoría legal si el sector tiene jurisprudencia reciente sobre pricing algorítmico antes de lanzarlo.