La Comisión Europea clasificó el 1 de septiembre a ChatGPT como buscador en línea de muy gran tamaño (VLOSE), la categoría de mayor vigilancia de la Ley de Servicios Digitales (DSA). Es la primera vez que un chatbot recibe esta etiqueta en la UE.

El criterio es el volumen: la designación exige superar 45 millones de usuarios activos mensuales en la Unión. OpenAI declaró 159,1 millones para las funciones de búsqueda de ChatGPT, más de tres veces el umbral. Reddit y Roblox recibieron una clasificación equivalente como plataforma.

OpenAI tiene cuatro meses para adaptar el servicio: evaluar y mitigar riesgos sistémicos, entre ellos la difusión de contenido ilegal y el impacto en menores. Si no cumple, la sanción puede llegar al 6% de su facturación global. La supervisión se coordina con el regulador digital irlandés.

Para Marta, esto no cambia nada operativo esta semana. Cambia el nivel de escrutinio al que está sometido un proveedor que probablemente ya usa parte de la empresa. Un proveedor bajo la categoría más vigilada de la DSA tiene más obligaciones, más plazos y más exposición a sanciones que pueden afectar a su hoja de ruta de producto.

Ni la Comisión ni OpenAI han explicado qué pasaría con el servicio en Europa si no se cumplen los plazos de enero de 2027. Esa es la pregunta que ningún comunicado responde todavía, y la que más debería importar a quien depende de ChatGPT para procesos de negocio.

No hace falta cambiar de proveedor esta semana. Sí conviene anotar la fecha límite de enero de 2027 y preguntar a tu proveedor, directo o a través de un partner, cómo piensa adaptarse, antes de que la decisión llegue como un cambio de condiciones de un día para otro.