Microsoft confirmó que Copilot Studio bloqueará, a partir del 30 de septiembre, que se compartan agentes o flujos construidos sobre credenciales pensadas para una sola persona, como las de quien los creó o cuentas de sistema. La función lleva en vista previa desde el 24 de julio y pasa ahora a disponibilidad general. El control actúa en tres momentos: al diseñar el agente, al publicarlo y al compartirlo con otros usuarios.

El problema que ataca es concreto y frecuente en empresas medianas: alguien crea un agente con su propia cuenta, lo comparte con el equipo, y ese agente sigue actuando con los permisos personales de quien lo construyó, aunque esa persona cambie de puesto o se vaya. Microsoft describe el impacto en administradores como moderado y en usuarios como mínimo: nadie tiene que hacer nada distinto, salvo si su agente depende de una credencial que ahora queda bloqueada para compartir.

Para una empresa que ya tiene varios agentes construidos por distintos empleados sin supervisión central de IT, el 30 de septiembre es una fecha límite real, no solo un aviso de producto. Cualquier agente que dependa de la cuenta personal de su creador dejará de poder compartirse hasta que se reconfigure con una identidad pensada para reutilizarse. Es el mismo problema, a menor escala, que llevó a Anthropic a rediseñar la retención de datos de Claude tras la presión de sus clientes empresariales.

Antes del 30 de septiembre, pide a quien administre Microsoft 365 en tu empresa un listado de los agentes de Copilot Studio activos y qué credencial usa cada uno. Si detectas agentes construidos sobre cuentas personales, prográmalos para migrar a una identidad de servicio antes de que el bloqueo entre en vigor, no después.