Mapear procesos antes de automatizar es la apuesta detrás de la ronda que Skan AI cerró el 12 de agosto: 63 millones de dólares liderados por Cathay Innovation y Dell Technologies Capital, con Citi Ventures y Bloomberg Beta entre los inversores. La financiación total de la empresa, activa desde hace siete años, llega ya a unos 120 millones. Junto a la ronda, lanzó en disponibilidad general Skan AI Blueprint y Skan AI Agents.

Para Diego y Marta el dato de fondo importa más que la propia herramienta: Skan construye su producto observando cómo trabajan de verdad los empleados dentro del software de la empresa, antes de decidir qué automatizar. Es el reconocimiento de un error habitual, poner un agente de IA a hacer algo que nadie ha descrito bien primero.

La limitación que la ronda no menciona: Skan está pensado para grandes cuentas, con inversores como State Farm o Wipro Ventures, y su coste no encaja en el presupuesto de una empresa mediana. Lo que sí se puede copiar sin comprar nada es el método: antes de automatizar, documentar el proceso real, no el que está escrito en el manual.

Esta semana, elige un proceso que tu equipo repite a diario y obsérvalo tal como se hace, no como crees que se hace. Ese mapa, hecho a mano o con una herramienta sencilla de grabación de pantalla, vale más que cualquier agente de IA montado sobre un proceso mal descrito.