La Comisión Europea publicó el 20 de julio la guía final sobre el artículo 50 de la Ley de IA. Las obligaciones de transparencia de IA entran en vigor el 2 de agosto: seis días desde hoy.

Afecta a cualquier empresa que despliegue un chatbot, genere imágenes con IA o publique contenido de IA para audiencias en la UE. Hay que avisar cuando alguien interactúa con un sistema de IA, etiquetar el contenido generado o manipulado y señalar los deepfakes, aunque no haya intención de engañar.

Para Marta esto es un plazo real, no una recomendación. Las empresas que firmaron el Código de Práctica antes del 22 de julio tienen presunción de conformidad. El resto queda expuesto directamente a la supervisión de las autoridades nacionales, sin ese colchón.

En la práctica: cualquier chatbot de atención al cliente, cualquier imagen o vídeo generado para marketing, cualquier texto redactado por IA sobre un tema de interés público sin revisión editorial, necesita un aviso visible. Las herramientas de edición estándar, como el corrector o la gramática, quedan fuera si no alteran sustancialmente el contenido.

Lo que no aclara el comunicado oficial: qué pasa cuando el chatbot no es tuyo, sino de un proveedor externo integrado en tu web. La responsabilidad entre proveedor y desplegador todavía genera zonas grises que cada autoridad nacional interpretará a su manera.

Qué hacer ahora: haz un inventario de cada punto de contacto con IA de cara al cliente esta semana. Chatbot, generador de imágenes, redactor de contenido. Después, decide quién, tu proveedor o tu equipo, añade el aviso correspondiente antes del 2 de agosto.