Microsoft ha hecho que la ontología de negocio de Fabric IQ sea accesible vía MCP, el Model Context Protocol, para agentes de IA de cualquier proveedor, no solo los suyos. En la práctica, un agente de OpenAI, Anthropic o Google podría consultar la misma definición de negocio que ya tiene una empresa en Fabric, en lugar de inventar su propia versión de qué significa cada dato.
Marta ya conoce el problema de fondo: varias encuestas recientes muestran que buena parte de los agentes de IA en producción responden con seguridad datos que resultan falsos, precisamente por falta de un contexto de negocio compartido. Fabric IQ ataca ese punto concreto: no mejora el modelo, mejora lo que el modelo sabe de la empresa antes de responder.
La ontología cubre definiciones de negocio, qué es un cliente activo, un pedido retrasado o un cliente de riesgo, que hoy suelen estar dispersas entre el CRM, el ERP y hojas de cálculo distintas. Conectar esa capa a un agente evita que cada herramienta de IA del stack responda con un criterio distinto ante la misma pregunta.
La limitación que el anuncio no aterriza: esto exige tener ya los datos organizados dentro de Microsoft Fabric, algo poco realista para una pyme sin equipo de datos hoy mismo. El paso aplicable esta semana no es adoptar Fabric IQ, es escribir en un documento compartido las cuatro o cinco definiciones de negocio que más varían según quién las explique, antes de dárselas a cualquier agente.