IBM presentó resultados preliminares del segundo trimestre de 2026 muy por debajo de lo esperado: ingresos de 17.200 millones de dólares frente a los 17.860 millones previstos, y un beneficio por acción de 2,93 dólares frente a los 3,02 estimados. Es el crecimiento más débil de la compañía en más de un año. El motivo, según su consejero delegado Arvind Krishna, no fue una caída de la demanda de IA.

Fue un cambio de destino del gasto. En las últimas semanas de junio, los clientes de IBM desviaron presupuesto de software hacia la compra de servidores, almacenamiento y memoria, para asegurar infraestructura antes de que suban los precios. Krishna reconoció que varios acuerdos grandes de software y mainframe no se cerraron como estaba previsto porque el cliente prefirió mover ese dinero a asegurar capacidad de cómputo cuanto antes.

Un factor adicional acelera el movimiento: muchas empresas están priorizando también el gasto en ciberseguridad, ante el aumento de capacidades de ataque impulsadas por IA. Software y ciberseguridad compiten ahora por la misma partida presupuestaria que la infraestructura, y en esa pugna, la infraestructura está ganando terreno esta semana.

El golpe no se quedó en IBM. Sus acciones cayeron un 26% en la apertura del 14 de julio, la peor caída de la compañía en casi cuatro décadas, y arrastraron a Microsoft, ServiceNow, Salesforce e Intuit, que perdieron entre el 2% y el 5% el mismo día. El analista Chris Beauchamp, de IG Group, resumió la pregunta que queda abierta: cuánto va a durar este giro hacia infraestructura y ciberseguridad.

Para Carla y Marta esto no es ruido bursátil. Es una señal de que el presupuesto de IA se está reorganizando, y de que el proveedor de software que usa tu empresa puede estar compitiendo por la misma partida que la infraestructura que necesita para sostener esa IA. Un proveedor con menos acuerdos cerrados negocia distinto al de hace un trimestre.

En la práctica, esto significa menos margen de negociación del lado del proveedor, que a su vez ve cómo sus propios clientes recortan para pagar servidores y almacenamiento. Lo que Krishna no dijo, porque su aviso iba dirigido a inversores y no a compradores, es qué debería hacer una empresa mediana que hoy está a mitad de una negociación de contrato plurianual de software.

Antes de renovar cualquier contrato de software con componente de IA, pregunta directamente a tu proveedor cómo le está afectando este desplazamiento de presupuesto y qué garantías de precio ofrece a 12 meses. Si tu empresa también valora ampliar infraestructura propia, adelanta esa decisión: la ventana de precios actuales se está cerrando, y quien firme antes paga menos por lo mismo.