Esta semana dos modelos nuevos han estrechado la distancia de precio entre la IA barata y la de gama alta. Grok 4.5, de xAI, cuesta 2 dólares por millón de tokens de entrada y 6 por millón de salida. Muse Spark 1.1, de Meta, cuesta 1,25 y 4,25 dólares respectivamente. Ambos rondan ya el rendimiento de los modelos frontera de OpenAI y Anthropic en buena parte de las tareas habituales, según los primeros benchmarks publicados esta semana.

El patrón no es solo de estos dos modelos. En los últimos meses, varios proveedores han recortado precio manteniendo el rendimiento, y esta semana ha sido la más marcada hasta ahora: los análisis hablan de alcanzar el 90% del rendimiento de los rivales al 20% de su precio. Para una empresa que paga por token, ese recorte se nota directamente en la factura mensual de IA.

Pero el precio no cuenta toda la historia. Grok 4.5 mejoró su precisión frente a su versión anterior, pero también duplicó su tasa de alucinaciones, hasta el 54%, según los mismos benchmarks que celebran su precio. Es el tipo de dato que un titular de lanzamiento no destaca y que una empresa mediana sí necesita antes de decidir.

Para Carla, esto significa que cambiar de proveedor de IA para tareas de cara al cliente, atención, redacción de contratos, respuestas automáticas, no debería decidirse solo por el precio por token. Para Diego, en cambio, tareas internas de bajo riesgo, primeros borradores, resúmenes, código de prueba, sí son un buen lugar para aprovechar el ahorro sin asumir el riesgo de un error visible.

El proceso concreto que cambia es la asignación de modelo por tarea dentro del stack de IA de la empresa, algo que antes se resolvía eligiendo un único proveedor por defecto y usándolo para todo. Ahora tiene sentido repartir: modelo barato para volumen y borradores, modelo caro y más fiable para lo que toca al cliente o a una cifra de negocio.

Antes de mover una tarea a un modelo más barato esta semana, pruebe primero con datos reales de bajo riesgo y compare errores, no solo velocidad o coste. La tasa de alucinación no siempre se anuncia con el mismo relieve que el precio, y es la que de verdad determina si el ahorro compensa.