Meta ha retirado una función de Muse Image, su generador de imágenes con IA, después de pocos días de polémica. La herramienta permitía crear imágenes mencionando con una arroba cuentas públicas de Instagram, usando fotos de esas cuentas como referencia visual, sin avisar a la persona propietaria del perfil. Bastaba con que la cuenta fuera pública para que cualquiera la usara como fuente. Meta reconoció que la función, en sus palabras, no dio en el clavo, y la retiró el 10 de julio, días después de lanzarla.

La reacción llegó rápido. Agencias de representación de talento, entre ellas CAA, mostraron preocupación por el riesgo de que las fotos de sus clientes se usaran para generar imágenes sin control. El temor de fondo no era abstracto: una función así, mal acotada, abre la puerta a montajes no consentidos con la cara de cualquier persona con una cuenta pública, empleados y directivos de una empresa incluidos.

El fallo no fue de código, fue de diseño de consentimiento. La función venía activada por defecto: el propietario de una cuenta pública no tenía que autorizar nada, tenía que enterarse de que existía y desactivarla por su cuenta. Para una empresa que gestiona perfiles corporativos, de portavoces o de empleados visibles en redes, esto es la advertencia central: una herramienta de IA que usa contenido público puede activar por defecto un uso que la empresa nunca autorizó.

Si su empresa mantiene cuentas de marca, de comercial o de dirección en Instagram, revise ahora la configuración de privacidad y las opciones de exclusión de las funciones de IA de Meta. No dé por hecho que vienen desactivadas: este caso demuestra justo lo contrario.

La misma lógica aplica a cualquier proveedor que anuncie una función que usa contenido público de su empresa o de sus empleados. Pregunte explícitamente si puede excluirse antes de que la función se active, no después de que ya haya corrido. Pídalo por escrito y guarde la respuesta como parte de su documentación de cumplimiento.

Ni el anuncio original ni el comunicado de retirada de Meta explican qué ocurre con las imágenes ya generadas mientras la función estuvo activa, y esa omisión es la que de verdad importa para cualquier empresa que haya podido verse afectada sin saberlo. Antes de habilitar una función nueva de IA que toque datos de clientes o de marca, exija esa respuesta primero.