El Gobierno de Alberta, en Canadá, hizo una auditoría de código con IA a gran escala usando Claude Code, con modelos Opus y Sonnet. Un equipo del Ministerio de Tecnología puso a trabajar unos 50 agentes en paralelo y escaneó 466 millones de líneas de código en 20 horas, cubriendo 1.280 aplicaciones y 3.400 repositorios.
La cifra de referencia es la que importa a una empresa mediana: Alberta calcula que el mismo trabajo, hecho a mano, habría tardado 6,5 años. Un sistema heredado que en su día costó 5 meses de desarrollo en Java se reconstruyó esta vez en 4 o 5 días.
El método usa dos tipos de agente: uno que simula ataques externos (red team) y otro que revisa las defensas contra estándares internacionales (blue team), comprobando cada aplicación contra unos 95 controles de seguridad por pasada. Es, en esencia, una auditoría continua en lugar de un informe anual.
El anuncio no dice cuánto costó desplegar 50 agentes a esa escala ni cuánta revisión humana hizo falta para descartar falsos positivos. Alberta es un gobierno con presupuesto de administración pública, no una pyme, y ese detalle conviene tenerlo presente antes de repetir la cifra en una reunión de dirección.
Qué hacer ahora: si tu empresa arrastra sistemas antiguos sin auditar, pide a tu proveedor de seguridad o a tu equipo de IT un piloto acotado, con dos o tres repositorios, usando este mismo enfoque de agentes antes de firmar una auditoría manual completa.
