OpenAI ha puesto fecha al fin de la barra libre. Desde el 6 de julio de 2026, los Workspace Agents de ChatGPT -la función que ejecuta tareas completas dentro de Business, Enterprise, Edu y K-12- dejan de ser gratuitos y pasan a facturarse por créditos calculados según los tokens de entrada, caché y salida que consume cada ejecución. Un flujo de trabajo típico con GPT-5.5 gasta entre 5 y 25 créditos. Los agentes que responden desde fuera de ChatGPT, por ejemplo en Slack, se mantienen en preview gratuito por ahora.

El movimiento no es un caso aislado. Esta misma semana, Tesla ha puesto un tope de 200 dólares semanales al gasto en IA por empleado, y GitHub Copilot cerró su primer ciclo de facturación variable con clientes que recibieron facturas de hasta 50 veces lo habitual. OpenAI se suma a una corriente clara: la IA agéntica deja de venderse como tarifa plana y empieza a facturarse como lo que realmente consume, token a token.

Para una empresa mediana, esto cambia la forma de presupuestar. Hasta ahora, activar un agente de ChatGPT para automatizar una tarea salía gratis mientras durara el periodo de prueba. A partir de ahora, cada ejecución tiene un coste variable que depende de cuánto trabajo real le pidas al agente, así que el gasto en IA empieza a comportarse como el gasto en cualquier otro proveedor: hay que medirlo, no solo activarlo.

Anthropic ha seguido un camino parecido desde su propia consola de administración de Claude Enterprise, con alertas de gasto al 75% y al 90% del límite fijado. El patrón se repite en las tres empresas: dar más autonomía al agente y, a la vez, más herramientas para que alguien humano vigile la factura.

Lo que el anuncio de OpenAI no explica es qué pasa si nadie en la empresa revisa ese consumo: el precedente de GitHub Copilot, con facturas de 30 a 40 dólares por una sola sesión agéntica intensiva, muestra que sin límites definidos por equipo, el gasto en agentes puede escalar mucho más rápido de lo previsto.

Si tu equipo ya usa Workspace Agents dentro de ChatGPT Business o Enterprise, revisa esta semana qué tareas los usan y con qué frecuencia, y fija un tope de créditos por persona o departamento antes de que el consumo se dispare sin que nadie lo note.