Gartner calcula que 234.000 millones de dólares en gasto de software empresarial estarán en riesgo por la IA agéntica antes de 2030, alrededor del 20% del gasto total en software como servicio (SaaS) de las empresas. El motivo: los agentes de IA pueden operar directamente contra las APIs de muchas aplicaciones, sin pasar por la pantalla pensada para un usuario humano.

"Ya no compras software principalmente para personas; cada vez más lo compras para agentes", resume George Brocklehurst, vicepresidente de Gartner. Lo que antes justificaba el precio de una licencia -una interfaz cómoda, un flujo pensado para el usuario- deja de ser el factor decisivo si un agente puede hacer lo mismo a través de la API sin que nadie mire una pantalla.

Para una empresa mediana esto no significa que el software vaya a desaparecer, sino que el criterio para elegir proveedor cambia. Gartner llama a este fenómeno "arbitraje agéntico": la posibilidad de que una IA sustituya funciones de varias herramientas contratadas por asiento, capturando el valor que antes se repartía entre distintos proveedores.

El riesgo real no es perder el software de la noche a la mañana, sino firmar ahora un contrato que no contempla el uso por agentes y descubrir en dos años que el proveedor cobra un extra por ello, o lo prohíbe directamente en la letra pequeña.

Lo que el informe no dice es qué proveedores concretos están más expuestos ni qué plazo aplica a una pyme española frente a una multinacional: es una previsión de mercado, no una hoja de ruta por sector.

Antes de renovar cualquier contrato de software este trimestre, revisa si el acuerdo permite o prohíbe el acceso de agentes de IA vía API, y negocia esa cláusula ahora, mientras todavía tienes margen, en lugar de esperar a que el proveedor fije las reglas.