Samsung Electronics desplegó ChatGPT Enterprise y Codex a todos sus empleados en Corea del Sur y a la división DX — la que produce smartphones Galaxy, electrodomésticos y electrónica — a nivel global. El anuncio llega tres años después de que Samsung prohibiera el uso interno de ChatGPT por un incidente de seguridad. Los usuarios activos de Codex en Corea crecieron un 800% entre febrero y junio de 2026.
Lo relevante no es la escala de Samsung: es que Codex se usa ahora para empleados que no escriben código. Los equipos de marketing, operaciones y manufactura pueden convertir ideas en herramientas internas, sitios web y workflows automatizados sin pasar por IT. Ese movimiento — de IA como asistente a IA como constructor de procesos para perfiles no técnicos — es el cambio de patrón que más afecta a cómo se piensa la adopción.
El despliegue cubre funciones técnicas y no técnicas: desarrollo de software, producto, manufactura, marketing y operaciones corporativas. ChatGPT gestiona búsqueda, análisis y redacción; Codex construye workflows y herramientas internas. La combinación convierte a cualquier empleado con un proceso repetitivo en alguien capaz de automatizarlo.
El caso Samsung no replica directamente en una empresa mediana — el despliegue incluye infraestructura de governance que la mayoría no tiene. Pero el principio sí lo es: identificar dos o tres procesos manuales en equipos no técnicos y testar Codex como constructor de workflows. Si ChatGPT Business ya está activo, la expansión a Codex es el paso siguiente natural.
