Microsoft hizo disponibles de forma general el 16 de junio las Work IQ APIs, un conjunto de interfaces que permiten construir agentes de IA con acceso al contexto organizacional de Microsoft 365: emails, calendario, reuniones, archivos de SharePoint, Teams y OneDrive. El agente puede razonar con esa información directamente, sin que el usuario tenga que exportar datos ni realizar integraciones manuales.
Hasta ahora, construir un agente personalizado sobre Microsoft 365 requería montar la integración desde cero o depender de Copilot Studio, que tiene sus propias limitaciones de personalización. Work IQ APIs dan a los equipos de desarrollo acceso programático a la misma inteligencia que usa Copilot internamente — pero para construir agentes propios adaptados al negocio específico.
El caso de uso más directo: un agente que conoce el historial de cada cliente — qué se discutió en reuniones, qué emails se cruzaron, qué archivos se compartieron — y puede responder preguntas en lenguaje natural. Para una empresa de servicios mediana, eso equivale a un asistente que sabe lo que sabe cualquier miembro del equipo sin tener que preguntarle a cada persona.
La facturación funciona por consumo a través de Copilot Credits, sin licencia adicional por usuario ni SKU específico. La limitación principal: requiere un equipo de desarrollo interno o un partner externo para construir y mantener el agente.
