Gartner publicó el 26 de mayo una advertencia que los equipos de IA deberían leer antes de su próxima reunión de dirección: el 40% de las empresas desmocionará o eliminará agentes autónomos antes de 2027 por fallos de gobernanza detectados solo después de incidentes en producción.

El problema no es tecnológico. Las empresas están aplicando la misma política de gobernanza a todos sus agentes sin importar qué tan autónomo sea cada uno. El resultado tiene dos caras: agentes simples bloqueados por controles excesivos —lo que empuja a los equipos a crear agentes no controlados— y agentes complejos con demasiada libertad, exponiendo operaciones críticas.

Lo que Gartner recomienda: clasificar los agentes por nivel de autonomía y asignar un nivel de gobernanza diferenciado a cada categoría. El agente que responde preguntas frecuentes y el que ejecuta aprobaciones de nómina no pueden operar bajo las mismas reglas.

Señal de acción: si tu empresa ya tiene más de tres agentes en producción, esta semana es buen momento para crear una clasificación interna básica. Autonomía baja, media, alta. Nivel de acceso a datos sensibles. Quién supervisa qué. No hace falta un framework completo para empezar.