El 7 de mayo, la UE llegó a un acuerdo para simplificar la implementación del AI Act. El titular que circuló ese día fue tranquilizador: más tiempo, menos burocracia, pymes con menos carga. Y es cierto en parte. Pero hay un matiz que ese titular no recogió y que afecta a cualquier empresa que use IA en contacto con personas.

Las obligaciones de transparencia del Artículo 50 no se tocaron en la reforma. A partir del 2 de agosto de 2026, cualquier empresa que opere un chatbot de atención al cliente, un asistente de ventas con IA, o cualquier sistema que interactúe directamente con personas debe informar de que hay IA detrás. El plazo no se amplió. Quedan 65 días.

La confusión es comprensible. La narrativa de simplificación dio a muchas empresas la sensación de que podían seguir esperando. El análisis detallado de la reforma muestra que sí hay alivio real: los sistemas de alto riesgo en maquinaria industrial tienen hasta agosto de 2028 y los que gestionan RRHH o crédito hasta diciembre de 2027. Pero las herramientas de IA con cara al usuario, precisamente las más extendidas, no tienen más margen.

En España, la AESIA lleva 23 investigaciones preliminares abiertas y ha publicado 16 guías de cumplimiento. No es una institución nueva buscando legitimarse: es una autoridad activa. Las sanciones por incumplimiento de las obligaciones de transparencia alcanzan los 15 millones de euros o el 3% del volumen de negocio global.

El cumplimiento del Artículo 50 no requiere un proyecto de seis meses. Requiere saber qué sistemas de IA de tu empresa interactúan con personas externas o con empleados, y asegurarte de que esas personas saben que están interactuando con IA. Un aviso claro en la interfaz, un flujo de consentimiento básico, una política interna documentada. No es una auditoría de alto riesgo.

El primer paso concreto: inventariar. Listar todos los sistemas de IA que tu empresa usa en contacto con personas. Chatbots, asistentes de ventas, sistemas de respuesta automática por email o WhatsApp, herramientas de generación de contenido publicadas bajo tu nombre de empresa. Para cada uno, la pregunta es directa: ¿sabe el usuario que hay IA?

Lo que la simplificación sí consiguió es relevante para el planning de medio plazo. Los procesos de RRHH con IA, como el cribado automatizado de candidatos, tienen ahora hasta diciembre de 2027. Eso da tiempo para implementar bien. Pero el error común será interpretar eso como que no hay nada que hacer hasta 2027. El momento de documentar y estructurar la supervisión humana es ahora, con margen, no en el último trimestre de 2027.