El 19 de mayo, en Google I/O, la compañía presentó Gemini Spark. La diferencia respecto a cualquier asistente anterior: no espera que le preguntes. Se ejecuta en segundo plano en Google Cloud, accede a Gmail, Docs, Calendar y —vía MCP— a Salesforce, Zendesk y otras apps de empresa, completando tareas mientras el equipo trabaja en otra cosa.
El caso de uso que define el valor para una empresa de servicios: un comercial tiene reunión en una hora. Gemini Spark ya ha revisado el historial del cliente en Salesforce, identificado los tickets recientes en Zendesk, preparado un briefing en Docs y redactado un correo de seguimiento que espera aprobación. Sin que nadie lo haya pedido.
Para Carla en una empresa mediana: la preparación de reuniones, la actualización de estados de proyecto y la gestión de bandeja de entrada dejan de ser trabajo manual. El agente actúa, el equipo aprueba o descarta. La autonomía no es total, pero el punto de partida cambia: ya no empieza el humano.
Los límites que el anuncio oficial no detalla: Gemini Spark requiere Google AI Ultra a 200 dólares al mes por usuario. La beta comienza en EE.UU. la semana del 26 de mayo. Sin fecha confirmada para Europa. Quien opera con Microsoft 365 o stack mixto no accede a las integraciones nativas. El valor llega solo si el ecosistema de la empresa ya es mayoritariamente Google.



