Dust cerró el 18 de mayo una ronda Serie B de 40 millones de dólares liderada por Sequoia y Abstract, con participación de Snowflake Ventures y Datadog. La empresa suma ya más de 60 millones en financiación total y sirve a más de 3.000 organizaciones con 300.000 agentes desplegados y cero abandono en 2025.
El problema que resuelve no es la automatización de tareas individuales, sino la fragmentación. Cuando cada persona del equipo tiene su propio asistente entrenado con sus documentos, la empresa acumula contexto en silos. Dust toma el camino contrario: agentes construidos una vez, compartidos, auditables y mejorados por todo el equipo. La plataforma conecta Slack, Notion, GitHub y Google Drive sin developer ni integración personalizada.
Los casos documentados son concretos. Clay creció cuatro veces en volumen sin aumentar proporcionalmente su equipo de sales enablement. Persona comprimió sus ciclos de RFPs de días a minutos con 300 agentes en 11 departamentos. Vanta calcula que sus 900 empleados ahorran miles de horas semanales en preparación de revisiones y forecasting.
La plataforma tiene plan gratuito y cumplimiento SOC 2 Type II y GDPR. El punto de entrada más rápido: conectar una fuente de conocimiento existente —Notion, Slack, Google Drive—, crear un agente de equipo para una tarea concreta y medir la adopción en 30 días. La curva de configuración lleva dos o tres semanas. No requiere developer.



