El 5 de mayo, OpenAI abrió su Ads Manager a cualquier empresa en Estados Unidos. Sin lista de espera, sin agencia, sin presupuesto mínimo formal. El anterior acceso a anuncios en ChatGPT requería un acuerdo piloto de 50.000 dólares con OpenAI. Ahora cualquier empresa puede entrar con CPC —coste por clic— o CPM —coste por mil impresiones—.
El argumento es de intención. ChatGPT supera los 600 millones de usuarios activos mensuales. Cuando alguien escribe qué herramienta de gestión de proyectos recomiendas para 20 personas, esa es una intención de compra declarada en un entorno conversacional. El anunciante puede estar ahí en el momento exacto de la pregunta, sin que Google o Meta intermedien.
Para empresas de servicios o software B2B, este canal tiene una lógica de captura diferente a los canales de pago tradicionales: el contexto de la consulta ya está cualificado. Los benchmarks actuales muestran CTRs aproximadamente tres veces más altos que formatos comparables, según datos de Criteo. Hay que tomar esa cifra con cautela: la medición no tiene estándares independientes todavía y el entorno competitivo es poco denso, lo que infla artificialmente los ratios actuales.
La limitación principal: solo disponible en Estados Unidos. No hay fecha para Europa ni para España. Para empresas españolas sin presencia en EE.UU., esto es señal, no acción. La llegada a Europa cambiará el escenario: cuando abra, el mercado de anuncios en ChatGPT no será virgen como ahora.
Si operas en EE.UU. o tienes clientes americanos: solicita acceso en openai.com/advertising. Si operas solo en España: guarda este canal en el radar. Cuando llegue a Europa —sin fecha confirmada, pero previsiblemente en los próximos doce meses— las empresas que ya hayan entendido cómo funciona tendrán ventaja frente a quienes empiecen de cero.



